4.4 EL PARADIGMA DE LA IDENTIDAD
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COMENTARIO
Las mujeres ecuatorianas han participado
en la historia social, económica y política del país desde la independencia.
Sin embargo, aunque su presencia fue patente en algunas coyunturas políticas,
lo que ha caracterizado su situación ha sido más bien la invisibilidad.
NELA MARTINEZ
De sus años de lucha en el
movimiento obrero, de sus viajes a Cuba, de sus reivindicaciones feminista, le
queda la certeza de que el socialismo todavía puede ser en algún lugar, en este
país, quizá... escribe a mano, porque no le agradan las computadoras, admiraba
la poesía, de César Vallejo de preferencia, medita, recuerda y siente.
ZOILA UGARTE DE LANDIVAR
Su vida se elevó enhiesta y luminosa hacia dos
motivos supremos, el ideal y las letras.
No sabemos cuál de ellas tenga primacía en el alma diáfana y tersa de esta
mujer, según acertado pensamiento de Mary Corile.
Fue vibrante, extrovertida,
graciosa y sabía darse a los demás. Dejó un gran material recogido para su
famoso libro de Sinónimos, en el que trabajó casi veinte años al final de sus
días, que ha desaparecido para siempre, pues su familia dice que no lo tiene.
Sus últimos años fueron dolorosos, estaba tendida en una cama sin levantarse,
sin apetencias ni angustias, simplemente porque sí.
DOLORES CACAUNGO
Su ternura fue colectiva con
tierno arrullo de madre india. Su mirada fue potente y penetró desde su barro
de siglos hasta el presente que hizo suyo lleno de esperanzas, creyente y hasta
religiosa, en el interior de su choza tenía una pared llena de santos y
vírgenes y en medio de ellos los retratos de sus amigos Ricardo Paredes y María
Luisa Gómez de la Torre amarrados con una cinta roja.
Quería saber de todos, proponía
acciones, lloraba y rabiaba con ese fuego interno que había en su mirada porque
llevaba intactas las rebeldías indígenas de otros tiempos, sus furias
colectivas, la resistencia pasiva para no ser aniquilados por los blancos
terratenientes y los soldados a su servicio
TRANSITO AMAGUAÑA
Está considerada la última líder
campesina de la etapa de los años treinta al cuarenta, que fue de ruda lucha
por alcanzar para los indígenas del país un nivel mínimo aceptable, en una
sociedad formada por blancos y mestizos donde los indígenas no tenían ningún
derecho. Vivía en un cuartito construido por la Municipalidad en la ladera
nororiental del Cayambe-pleno páramo-a casi tres mil metros de altura,
mostrando su cuerpo diminuto y el rostro quemado por el sol. Aún tenía fuerzas
para sembrar ciertos granos que cosechaba para el sustento y cortaba la hierba
con que alimentaba a sus cuycitos

gran trabajo
ResponderBorrarexcelente trabajo
ResponderBorrarExcelente trabajo
ResponderBorrarme encanta excelente trabajo
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